INSPECTORES TRANSFORMADOS EN ALCALDES PEDÁNEOS.

                                        “Nacimos con el Fuero para al Concordia de los pueblos”.

                               Saludos a todos.

                               En agosto de 1767, Pablo de Olavide ponía en marcha la distribución de varias localidades, (colonias) por la actual provincia de Jaén y, de septiembre a diciembre de ese mismo año comenzaron a llegar los primeros contingentes de colonos extranjeros a las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena. Se pecó de falta de previsión, lo que se tradujo en falta de viviendas, problemas sanitarios, dificultades en la aclimatación, etc, y para tratar de atajar estos problemas el gobierno nombró “inspectores”.

                            Se habilitó el cargo de inspector en las colonias, uno por departamento, en total 29 inspectores. Su principal misión era la de obligar a los colonos a que se realizasen los trabajos señalados a cada uno de los colonos que tenían Título de propiedad de tierras, el suministro de pan y prest, entre otras tareas. Estos inspectores se transformarían un par de años después en alcaldes pedáneos o alcaldes de departamento. Eran elegidos el 24 de diciembre por los mismos colonos que vivían en cada departamento. El 1 de enero de cada año tras una solemne misa en la iglesia, Olavide honraba a los nuevos alcaldes con una abundante comida (Defensa de los empleados de las colonias a favor de Olavide, sin fecha. A.H.N. Inquisición,leg.1862,nº 14).

                             De esta tradición, de celebrar con una comida la entrada de un nuevo alcalde, y con el paso del tiempo, ha nacido “La muy ilustre y noble orden de la cuchara de palo”, en 1983.

                             En cada departamento debía de haber dos alcaldes pedáneos, uno español y un alcalde extranjero, cuyos cargos serían anuales, sin posibilidad de ser reelegidos hasta pasados dos años.

                                Lázaro Ribera, fiél de hechos de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, certificó y firmó el 2 de abril de 1771, en virtud del nombramiento del Sr. D. Pablo de Olavide, Caballero de la Orden de Santiago, del Consejo de S. M., Asistente de Sevilla, Intendente del ejército de los cuatro reinos de Andalucía, Superintendente General de dichas poblaciones , en las que debía haber dos alcalde en cada departamento.

                                El juramento lo recibió el abogado de los Reales Consejos, Alcalde Mayor de las mismas poblaciones, el Sr. D. Pablo Antonio Collado que entregó las varas a cada alcalde y puso en posesión a los nombrados, con la distinción de ser alcaldes de Población y de Departamento.

CARBONEROS                    COLONO                         PROCEDENCIA                     Nº SUERTE

Departamento 1º             Alonso Muñoz                            Español                                      52

                                          Pedro Meswailer                      Extranjero                                     50

Departamento 2º            Antonio Bujaldón                        Español                                       11

                                          Francisco Meléndez                   Extranjero                                    42

Departamento 3º              Bartolomé Merino                     Español                                       66

                                                  Andrés Ming                         Extranjero                                    125

Departamento 4º                    Blas Pérez                              Español                                         35

                                               Jacobo Perger                           Extranjero                                    93

La elección de los alcaldes debía hacerse a las tres de la tarde de cada 24 de diciembre en casa del Alcalde Mayor de La Carolina ó en la casa del alcalde pedáneo más antiguo de cada colonia. Se emitían dos votos por cada colono, uno para el alcalde español y otro para el alcalde extranjero. El Alcalde Mayor confirmaba la elección despachando su respectivo título tras recibir el juramento, siendo considerado el más antiguo, el que hubiera obtenido mayor número de votos. Entraban en posesión de su cargo a las tres de la tarde del último día del año. El Alcalde Mayor era el encargado de recoger las varas de los alcaldes salientes y entregárselas a los entrantes en La Carolina.

En las demás colonias era el alcalde más antiguo quién cumplía este requisito, quedando obligado a comunicárselo al Alcalde Mayor en el plazo de cuatro días, siendo este quién elegía en caso de empate de votos.

En la elección no participaban los jefes de familia sin suerte y para ser elegido se requería ser del departamento y tener como mínimo 26 años. Cada alcalde ejercía la jurisdicción en su departamento sobre españoles y extranjeros.

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